Vivir con perspectiva: Yendo más allá del «deseo»

(Por Mg. Manuel Garayar)

Respiración, mindfulness

Sin importar cuánto trabajemos en ello, la mente se encuentra cómoda “deseando” algo y acabamos enredándonos en eso. Y, mientras escribo esto lo noto, cada segundo en mí. No es fácil detenerse y tomar perspectiva de todas las motivaciones a las que reaccionamos momento a momento, sin mucha conciencia. Sin embargo, es algo que podemos conseguir con la práctica constante y diaria.

Somos organismos hechos -por la evolución- para ser, podríamos decir, psicológicamente “baleados” por motivaciones de todo tipo. El punto de vista desde el que observamos nuestras emociones y pensamientos suele estar saturado de «agrados» y «desagrados» por las cosas y personas que nos rodean, incluidos nosotros (pues también somos parte de nuestro escenario mental).

Nada de esto sorprende puesto que tenemos un sistema nervioso que no se “apaga”, sino que es bastante dinámico, y se encuentra constantemente activo debido a la estimulación a la que está sometido momento a momento. Para nuestra gracia y desgracia, nuestro lenguaje lleva esta experiencia de las cosas al máximo permitiéndonos relacionarlo todo: no sólo somos estimulados por lo que ocurre en el aquí y ahora, sino que conectamos eso con otras partes de nuestra experiencia, «viajando» al futuro, al pasado, comparando, etc. Por ello, es imposible no encontrarnos en algún punto del día “valorando” o “devaluando” algo a nivel de nuestra experiencia interna. En otras palabras: Vivimos “deseando” -o dejando de hacerlo- en modo automático (quizá más de lo que quisiéramos hacerlo).

Sin embargo, esto es lo normal. Somos humanos y es una parte nuestra naturaleza experimentar las cosas así. No está mal “desear”. En realidad, es inevitable. Lo que es dañino, lo que es cruel, es no detenerse, no hacer un alto a ese “deseo luego me dejo arrastrar” tan automático que ponemos en práctica actuando y pensando compulsiva o rígidamente.

Raras veces nos detenemos a sólo observar lo que aparece sin reaccionar, sin sobre-analizar o sin hacer caso inmediatamente a nuestros viejos esquemas mentales. No estamos acostumbrados a sólo observar nuestros pensamientos, emociones, tendencias e impulsos, para ver a qué nos invitan… pero sin ceder a la invitación.

Y es una práctica muy saludable, puesto que no sólo es un momento de claridad, de tomar perspectiva sino que también es un momento de paz (y a todos nos viene bien ese pequeño descanso de nosotros mismos).

Por ello es tan importante aprender a OBSERVAR con DISTANCIA lo que la mente dice sin reaccionar al instante ni darle vueltas. Aprender a «bajar la velocidad» y simplemente OBSERVAR lo que “deseamos” para ver qué somos realmente más allá de ese “desear” esto, «desear» aquello… que nos tiene la mayoría de las veces «corriendo», esclavos de placeres a corto plazo y guiones estereotipados de “quién debemos ser”, pero lejos de una verdadera dicha, una más continua y duradera, llena de genuina amabilidad y compasión con nosotros mismos, una que no nos tiene «amenazados» sino una que «elegimos» desde el amor y con amor a nosotros mismos.

De allí la importancia de dar un paso atrás del “desear” y del “debemos ser”, porque allí, en esos pequeños momentos donde tomamos perspectiva, aparece el goce de la vida, la belleza del aquí y ahora, sin «correr». Y así, lejos de aquellos viejos rollos mentales que nos enceguecen, lo que de verdad nos hace bien queda claro y se vuelve visible para cada uno, pues se siente a través de la propia experiencia, aquí y ahora. 

De eso se trata ir más allá del «desear» o de nuestros «debería de…», pero sin ignorarlos, pues del otro lado está el amor que nos tenemos. Deseamos porque nos queremos, la sabiduría liberadora está en aprender a leerlo. Y esto es algo al alcance de todos.

Recuerda siempre que si estás haciendo tu mejor esfuerzo y aún así no logras experimentar bienestar más o de una forma más estable, NO eres el problema tú, sino tu estrategia. En ACTúa te ayudaremos a cambiar esa estrategia por una más efectiva y precisa que te permita acercarte a esa vida con sentido y plenitud que deseas, sin sufrir innecesariamente.

Publicado por ACTúa

Psicólogos y terapeutas especialistas en terapia psicológica en Miraflores.

Deja un comentario